Lamentablemente Fernando González no pudo frente a Andy Roddick en el día de ayer. González salió a la cancha con la obligación de ganar el duelo y poner igualdad en el marcador, ya que el día sábado la dupla chilena compuesta por García y Capdeville, cayó ante los hermanos Bryan, número uno en el ranking de dobles poniendo a EE.UU. 2-1 adelante.
El partido de González frente a Roddick comenzó muy bien para el chileno, quien dominaba todos los sectores de la cancha con tiros precisos que complicaron a un Roddick que se veía preocupado, nervioso. Fue así que con un quiebre de servicio el Feña se quedó con el primer parcial con un 6-4.
El segundo set fue tenso. Roddick comenzó a moverse mejor en el césped de Mission Hill y González seguía haciendo un muy buen partido, hasta que llegaron dos jugadas claves que cambiaron el curso del partido. Ambas jugadas fueron calcadas, Roddick mete una pelota profunda e inmediatamente sube a la red pero la cubre mal y González mete un passing que parece perfecto, parece que Roddick no llega, parece que será punto para el chileno, pero Roddick se manda sendas voladas con la que logra bloquear el tiro ganando el punto y quedando tendido en la cancha cuan largo es. Sencillamente espectacular. En esos dos puntos Andy demostró porque fue número 1 del mundo, por qué es el número 4 actual. Esos puntos levantaron la moral de Roddick lo que le llevó a mejorar y a afirmar más su juego.
Fernando González siguió jugando bien pero lamentablemente cedió su saque en el momento menos indicado, cuando sacaba para igualar a 6 el segundo set y obligar al tie briek metiéndole presión al estadounidense. El set se lo quedó Roddick con un 7-5.
Al igual que en el segundo set en el tercero hubieron dos puntos que marcaron el trámite del partido. Pero no fueron por virtudes del rival, sino por errores de los jueces. González había quebrado a Roddick y estaba sacando para igualar el marcador (antes Roddick había quebrado en el segundo juego), fue en ese momento en que los cobros de los jueces fueron determinantes en el desarrollo de ese game. Primero fue el juez de silla, quien inexplicablemente, corrige una pelota que había sido dada ancha por el juez de línea. Hans Gildemeister inmediatamente salta de la banca y reclama, lo propio hace González pero ante el cobro nada se puede hacer. La repetición televisiva confirma que la pelota fue ancha. 15-30 a favor del local.
El segundo error grave de los jueces ocurre en el mismo game cuando una pelota groseramente ancha de Roddick es dada como buena por la jueza de línea en forma inexplicable. Todos nos agarramos la cabeza a dos manos por semejante cobro, González en la cancha, la gente en las gradas atrás de la cancha, la banca chilena y los que estabamos viéndolo por TV. Hay pelotas en las cuales queda la duda, pueden ser buenas como malas, hay puntos en los cuales es muy difícil determinarlo sobre todo porque los jueces deben decidir en una fracción de segundo. Pero en este caso fue mala, mala, pero muy mala. Además el recorrido de la pelota fue muy largo y desde que salió de la raqueta de Roddick se podía ver que venía ancha. Fue un "error" muy grosero que permitió que Roddick quedará arriba 30-40 y finalmente se llevara el juego quedando 5-3 y sirviendo para el set.
Desde ese punto González perdió la concentración discutiendo con los jueces, rompiendo la raqueta, en fin, la impotencia de ver como se perdía el juego, no por virtudes del rival como hasta ese momento sino por malas decisiones de los jueces.
Si esa pelota hubiera sido cantada ancha (insisto, como efectivamente fue) tal vez Roddick hubiera ganado el set y el partido igual, pero el partido no se hubiera ensuciado por la falta de pericia y capacidad de un juez lo cual siempre es desagradable en todo deporte y dá mala espina.
Finalmente Roddick se impuso en el tercer set por un 6-3. En el cuarto set con un González agotado, desmotivado y enredado en sus furias contra los jueces Roddick se llevó el set con un 6-2 dándole el tercer y definitivo punto de la serie a EE.UU.
El quinto punto fue por cumplir. Capdeville derrotó a Blake por un 6-3 y 6-4 cerrando la serie con un digno 3-2 en favor de los norteamericanos.
Si bien se perdió esta confrontación hay saldos positivos para Chile. Los gringos llevaron al equipo chileno a jugar en la superficie que menos le acomoda, el pasto. Sin embargo, los jugadores nacionales tuvieron una excelente adaptación a la cancha poniéndo en aprietos a los locales. Gonzáles y Massú se pararon de igual a igual frente a dos top ten que estaban jugando en su cancha, con sus pelotas, con su público. Todo esto hace que los futuros contrincantes de Chile le vean con un mayor respeto, porque en las manos de estos dos genios del tenis Chile puede seguir llegando muy lejos.
Será hasta el próximo año, cuando Chile vuelva a estar en carrera por la ensaladera de plata.
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Lekrazyworldin